
La tercera, y posiblemente última, incursión del agente renegado Jason Bourne en la gran pantalla no desmerece en absoluto a sus predecesoras. En El ultimátum de Bourne la acción es siempre frenética, la calidad del reparto es indiscutible y el argumento es ágil sin pecar de superficial. Aunque se han alejado mucho de la historia que aparece en las novelas de Robert Ludlum creo que ha sido siempre para bien.
La pelÃcula comienza con Bourne (Matt Damon) huyendo de la policÃa rusa en Moscú. Después, el agente amnésico llega a Londres para reunirse con un periodista que ha estado indagando en su pasado y ha hecho saltar las alarmas de la CIA. Tras una persecución a pie por la estación de Waterloo y después de descubrir la fuente del periodista, Bourne viaja a Madrid y Tánger para encontrarse con uno de los mandos de la Agencia que estuvieron involucrados en su reclutamiento. De nuevo acompañado por Nicky Parsons (Julia Stiles) y perseguido infatigablemente por un alto mando de la CIA (David Strathairn), Bourne irá descubriendo más sobre su oscuro pasado y sobre aquellos que le convirtieron en un arma letal.
Como he dicho antes, la pelÃcula no da ni un respiro al espectador. Las distintas secuencias de acción se encadenan a la perfección, alternando con las conversaciones entre los miembros de la CIA sobre Bourne. Personalmente destacarÃa la espectacular persecución por los tejados de Tánger.
Visualmente esta tercera entrega es muy sobria. Como en El caso Bourne y El mito de Bourne, los efectos especiales son escasos, pero es justo reconocer que no se echan de menos. Aunque hay varias “fantasmadas”, como en toda pelÃcula de espÃas que se precie, el no abusar de los efectos por ordenador hace que todo sea más creÃble para el espectador y le da más coherencia al aspecto general de la pelÃcula. En este sentido, la única pega que habrÃa que ponerle a Greengrass son los alocados movimientos de la cámara, que ya estaban presentes en la segunda parte. En las escenas de acción pueden tener cierto sentido, pero usarlos durante absolutamente toda la pelÃcula creo que es excesivo.
Los actores están todos perfectos en su papel. Damon vuelve a clavarlo en su papel de tipo frÃo y letal. Algunos dirán que es que él asÃ, pero personalmente creo que Damon es uno de los actores más interesantes del momento. Sus apariciones más cómicas a las órdenes de Steven Soderbergh o el gran papel que realiza en Infiltrados creo que no dejan dudas sobre su capacidad. Aparte de los ya mencionados, en la cinta podemos ver de nuevo a Joan Allen en el papel de Pamela Landy y también están en el reparto Albert Finney, Daniel Brühl y Scott Glenn.
Una vez concluida la trilogÃa y con el argumento cerrado a falta de detalles menores, lo mejor que se puede decir del trabajo de Doug Liman y Paul Greengrass es que cualquier aficionado al cine de acción deberÃa tener las tres entregas en su casa. Y me gustarÃa hacer una mensión especial al guionista Tony Gilroy, que ha repetido en las tres pelÃculas y que, pese a alejarse muchÃsimo del original, ha conseguido crear una historia muy atractiva y adaptada a los nuevos tiempos.






De acuerdo en todo lo que dices.Ayer la vi en el cine y estuve toda la pelicula sin parpadear.Una cinta llena de acción y sin respiro alguno.Un gran final para esta trilogia del agente Bourne que se ha puesto entre mis peliculas favoritas desde que vi la primera parte.
Ayer estuve viéndola, y me pareció un peliculón… lástima de la “shaky-cam”